viernes, 29 de abril de 2016

Gente sin estatua

A las personas se las puede distinguir siguiendo muchos criterios: listos y tontos, malos y buenos, de izquierdas o de derechas, de vino o de cerveza, vegetarianos o carnívoros … A mí siempre me ha gustado clasificarlas de acuerdo a un criterio en apariencia abstruso, pero que, ironías aparte, entiendo muy significativo: hay gente con estatua y gente sin estatua.
Rosendo Mercado siempre me ha caído bien. No sólo por su música quiero decir, que es genial e inconfundible. Me ha caído bien él, sin conocerlo personalmente. Cuando aparece por la tele o en cualquier sitio de éstos, respira autenticidad, inteligencia y sencillez por esa gran narizota.
Ahora los del ayuntamiento de Madrid quieren echarlo a perder levantándole una estatua. Él lo ha rechazado. Argumenta que erigirle un cacho de piedra pulida supone un gasto inútil en un momento de tanta necesidad. Al fin y al cabo, dice, no es más que un músico, no ha descubierto la penicilina, y siempre que ha trabajado lo ha hecho por una remuneración … Que no quiere estatua, coño, que no le apetece que le petrifiquen. Quizá para no ofender a los que han pedido la piedra bienintencionadamente, ha matizado que no se va a oponer en caso de que el ayuntamiento se empeñe en alzar la escultura. Pero que no cuenten con él, que no quiere saber nada, que le dejen con su música y su tabaco si se van a dedicar a esas chorradas. Y que, si finalmente montan el número, lo monten sin darle la vara.
Ole tú, maestro. Pase lo que pase, haga lo que haga el ayuntamiento, Rosendo es y será siempre de los nuestros: de la gente sin estatua.

jueves, 28 de abril de 2016

Esto no es una peluquería


Que quede claro: Esto no es una peluquería.

Anton Pannekoek

¿Veis a este hombre con cara de Quijote? Efectivamente, fue un Quijote. Como el manchego, nació cuerdo, luchó loco y murió nuevamente cuerdo, políticamente hablando. Su nombre es Anton Pannekoek.
Este astrónomo holandés nacido en 1873 murió el 28 de abril de 1960, hoy hace 56 años. Fue uno de los fundadores del comunismo consejista o, sencillamente, del consejismo.
Pannekoek fue uno de los promotores de la extrema izquierda dentro del movimiento marxista en Holanda y Alemania desde principios del siglo XX. Su postura, como la de Herman Gorter, partía de la premisa clásica de que la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos. Algo tan sencillo y tan repetido que los popes marxistas dieron en arrinconarlo para mejor ocasión.
En Alemania, desde principios del siglo XX, Pannekoek se enfrentó en el seno de la socialdemocracia al modelo organizativo y político de Kautsky. En esos momentos, estaba a flor de piel la lucha entre la concepción marxista y la anarquista del movimiento obrero. Pannekoek venía de Holanda, donde el movimiento obrero había sido fundado por anarquistas no sectarios que confluyeron con marxistas no sectarios. El marxismo ortodoxo y osificado kautskiano (Kautsky era un discípulo de Marx, algo así como su heredero) construyó un partido socialdemócrata en Alemania que dirigía al proletariado a su antojo, al margen de las opiniones del propio proletariado. Un proletariado obediente que no pasaba de ser una masa amorfa a la que había que moldear. ¿Según qué criterio? Según el criterio del partido. El socialismo, para la concepción kautskiana, era una idea que los intelectuales habían introducido desde fuera en el movimiento obrero, y a la que el movimiento obrero por sí solo nunca habría sido capaz de llegar. Lenin repitió esa fórmula palabra por palabra en su famoso libro Qué hacer. Trotsky, en su momento, calificó esa tesis de «teocrática ortodoxa».

lunes, 18 de abril de 2016

Los trapos sucios se lavan en casa




Agudeza visual: Localizar, en menos de cinco segundos, cuál de estas prendas es un trapo inútil.
Solución: Exacto.
(Homenaje al gran Forges).

Un mes de ayuno



Acabo de llegar de la oficina de paro (que, supongo que en homenaje a Orwell, se llama «oficina de empleo»). Ayer se terminó mi prestación por desempleo y ahora tengo derecho a seis meses de subsidio de paro. Sólo seis meses, 426 euros al mes, pero es lo que hay. Tragar semejante píldora es mi pequeña concesión provisional al realismo capitalista.
El funcionario de la oficina me dice que, efectivamente, tengo derecho a esa limosna infame, pero que hay que dejar pasar un mes entre el final de la prestación y el comienzo del subsidio. «¿Y ese mes en blanco, qué pasa: que no como, ni pago la luz, ni me tomo cubatas, ni me meto rayajos?», le digo.

domingo, 17 de abril de 2016

El papa se pide doce sirios


El papa ha ido a Lesbos, se ha dado un rulo por allí y se ha pedido doce sirios refugiados o migrantes. Los ha colado en su avión. Tiene sitio de sobra, con ese cacho aparato.
—Quiero ése, aquél, ésa de allí: sí, ésa … Vale, vale, suficiente —dijo Francisco, hasta completar una docenita surtida.
—¿Algo más, señorito? Tenemos unos kurdos, con mujeres y niños, pero frescos-frescos. Recién pescados, no le digo más. Si quiere se los limpio. Mire qué hermosura.

viernes, 15 de abril de 2016

Heridas de guerra (de clases)

La única vez que Pablo Iglesias, según propia confesión, se partió la cara (es un decir, fueron los nudillos), ¿cuándo fue? ¿En qué circunstancias? ¿En las heroicas barricadas proletarias contra las odiosas fuerzas represivas? ¿En el fragor del combate revolucionario?
Nada de eso. Fue mejor. Fue una lucha de clases pura y dura. Fue en una lucha de su clase media contra la infraclase: contra "un grupo de lúmpenes; pues eso, gentuza, de clase mucho más baja que la nuestra". En un "centro social". Muy adecuado: centro-social.
Los "políticos universitarios" —en sus palabras— de ese centro-social defendieron aguerridos, tres contra uno, frente a los lúmpenes-pues-eso-gentuza-de-clase-mucho-más-baja-que-la-nuestra, a unos raperillos, gente simpática, inofensiva, inferior a los políticos-universitarios, sin duda, pero, qué coño, posibles futuros (actuales) votantes, ¿a que sí? … ¿A que sí, Pablo? ¿Eh? ¿A que los raperillos votan y los lúmpenes no? Los choros querían robar una mesa de mezclas de los raperos y Pablo Iglesias defendió la mesa de mezclas con sus nudillos. Lucha de clases en estado puro.
Yo, si votara, votaría a este tío. Me da seguridad. Me defiende con los puños, qué cojones. Me siento protegido contra la chusma, contra los piojosos, contra la mugre, contra la escoria social: los robagallinas, los robamesasdemezclas. Los parias, los intocables. Los lúmpenes-pues-eso-gentuza-de-clase-mucho-más-baja-que-la-nuestra.
Desde el Ruiz Mateos hace años, no recuerdo ningún luchador semejante en política. Aunque el Ruizma fue uno contra siete, no tres contra uno, y se arañó los nudillos contra un potentado como Boyer y no contra unos "lumpemproletarios" como los choricetes víctimas del prócer que se está poniendo morado. Ruiz Mateos tuvo un móvil más sustancioso que el Pablo, tuvo más valor y le rompió las gafas a un ministro. La verdad es que me la pela, pero a Pablo lo que es de Pablo y al Ruizma lo que es del Ruizma.
En fin. Cosas de la lucha de clases, oiga. Pulsa la imagen de aquí abajo y verás en Youtube a Pablo Iglesias, tó rojo, ahora que se está haciendo de izquierdas, fardando de sus heridas de guerra. De guerra de clases.


Se alquila político con opción a compra

Hay políticos que se alquilan. Y baratitos, supongo; están de rebajas. Como este muchacho, el de la UPIU, como se llame: Alberto ¿o Albert? … no sé; el que ha estado a punto de pisar moqueta del ministerio de trabajo, creo, o así. Por todas partes anuncia su alquiler. Algo es algo, al menos de salida no se vende. Gestos de la nueva política debe de ser esto. A tener en cuenta en la próxima farsa electoral.


martes, 12 de abril de 2016

¿Esos sois?


Por una serie de motivos que no vienen al caso, miro —muy de vez en cuando, ojo— la página web de un grupo trotskista bastante inexistente en España. Por curiosidad acerca de lo que estos héroes tienen que decir sobre sí mismos, desde hace más de un año miro qué esconde el enlace, situado arriba a la izquierda del sitio, titulado «Quiénes somos». Siempre lo he visto como lo podéis observar en la imagen: en blanco (eso sí: subrayado con pastillas que invitan a compartir en las redes ese vacío horroroso). Al principio pensaba que se trataba de un error cibernético; luego pensé que estarían en obras, elaborando cuidadosamente tan esencial información. Ahora, después de meses de toparme con el mismo vacío horroroso una y otra vez tras pulsar el botonico de «Quiénes somos», lo he comprendido. Llevan todo el tiempo dando la información monda y lironda con toda honradez: no son nadie. Ésa es la información que tienen que dar sobre sí mismos, que no son nadie. Y yo buscándole los tres pies al gato tantos meses, ignorando lo obvio. Diré en su honor que me parece una información gráfica ejemplar y, de paso, que supone toda una lección de sinceridad política.